EL SOPLO VIVIFICANTE EN LA CONCEPCIÓN:

 Embriogénesis y metamerización

 

Y Él sopló su aliento sobre la roja arcilla y creó al primer Ser humano...

 

 

·       INTRODUCCIÓN

 

Este acto se despliega en el mundo sensible cuando sobre la lámina embrionaria emerge la línea primitiva, creada por el empuje inicial de un soplo organizador, el Aliento de la Vida, que produce una incisión sobre la superficie, posiblemente roja, del embrión.

 

Esta primera intención ordenante sobre el futuro Ser, aunque los investigadores no se ponen de acuerdo,  existe la hipótesis  de que responde a fuerzas pregenéticas sin relación alguna con los genes de los padres biológicos. Eminentes embriólogos como Blechschmidt y Gasser proponen:

 

·  El ordenamiento y la organización que se expresa al principio de nuestro desarrollo no tienen su origen en la genética que actúa en nuestro ADN.

·  Los factores hereditarios son una condición importante pero no la única para el proceso de diferenciación.

·  Los genes mismos no realizan el proceso de diferenciación.

·  En los fluidos corporales hay un principio ordenante que produce esa organización.

 

A partir de esta fosa axial, en el embrión, comienzan a desarrollarse procesos que, finalmente, le trasformaran en una criatura independiente. Esta primera línea es una impresión en la materia que posteriormente desaparece como tal, quedando solo su proyección vertical en la línea media de nuestro ráquis, mas concretamente en el eje que forman los cuerpo vertebrales, vestigio de lo que fue la notocorda embrionaria.

 

Esto nos recuerda al trabajo que realiza el maestro soplador cuando crea una delicada pieza de vidrio, insuflando su aliento sobre la masa cristalina incandescente, al rojo vivo. En los seres vivos el soplo del Aliento de la Vida penetra desde la parte caudal del embrión que mas tarde será el final del tubo digestivo, la cloaca, a nivel sutil el chacra raíz, y asciende hasta la zona cefálica. Por ello según la Tradición oriental la energía o soplo primordial reside en los riñones y el primer canal energético surge, en la cúspide de la línea primitiva, del nudo de hensen, temprana concentración celular responsable, en el desarrollo embrionario, del impulso inicial que acabará gestando el eje vertical de la notocorda y el tubo neural, a partir del cual se diferenciaran cada uno de los tejidos corporales. Este canal energético es conocido como Triple Recalentador o San Jiao y es el artífice del despliegue ascendente de los diferentes sistemas orgánicos: génito-urinario, hepato-digestivo y  cardio-respiratorio, y  a nivel alquímico de los tres campos de cinabrio o fogones representados por un nivel abdominal (Hara, Qihai, el mar de la energía), un nivel torácico (centro del pecho, palacio de los sentimientos) y un nivel cefálico ( entrecejo, tercer ojo, ).

 

El poder del Aliento de la Vida, del soplo primordial, anidará en nosotros durante toda nuestra existencia física, vivificando nuestra estructura de seres axiales, verticales, encaramados hacia el Cielo pero sometidos a la fuerza de la gravedad, al peso de la materia, que nos empuja a retornar al estado cuadrúpedo de nuestros ancestros.

 

La gravedad con todas sus implicaciones, físicas y  metafísicas, como fuerza propia de la Tierra, de su solidez y poder atractivo, es la responsable de la desalineación de nuestro eje vertical,  que si a nivel corporal viene dado por cabeza, tórax y abdomen, a nivel mas profundo esta constituido por pensamientos, sentimientos e instintos o sensaciones, es decir por nuestro pensar, nuestro sentir y nuestro hacer. Esta desalineación que entorpece el fluir de nuestra estructura psicosomática, organísmica, nos conduce sin remedio a enfermar.

 

Hay que conseguir que todas las estructuras involucradas en nuestra forma humana se mantengan verticales en torno a ese eje virtual que nos delinea como seres entre el cielo y la tierra, y de ese modo realizar nuestra función como mediadores entre ambas naturalezas.

 

Esencialmente somos fulcros (puntos de quietud, fieles de la balanza) entre dos mundos que gravitan a nuestro alrededor, interna y externamente, siendo nuestra función ideal estar presentes en este movimiento continuo, de uno a otro extremo, sin adoptar ni mantener ninguna posición.

 

Representamos a esa pausa que posibilita una constante y armónica expansión- contracción, proceso que compone la melodía del Ser Humano, un sonido total que tiene su origen en el poder de la conciliación de los opuestos, en la gracia divina de la danza cósmica y universal de la paz, de la concordia, etimológicamente con corazón. El corazón simbólica y energéticamente también media entre lo infrahumano y lo suprahumano, entre el instinto y la inteligencia, siendo en si mismo conocimiento directo, pura intuición.

 

·       EMBRIOGENESIS Y METAMERIZACIÓN

 

Los procesos básicos en el desarrollo del embrión son:

 

1.        Fertilización.

2.       Segmentación (Mórula)

3.       Blastulación (Blástula)

4.       Gastrulación (Gástrula)

5.       Neurulación

6.        Organogénesis.

 

Tras la fecundación, el cigoto u óvulo fecundado comienza a dividirse, primero en dos y luego en cuatro células, pasando posteriormente al estado de mórula, blástula y gástrula. Durante la segunda semana de desarrollo se forma el disco germinativo (blástula) bilaminar, formalizándose el ectodermo y el endodermo. Durante la tercera semana de desarrollo nos encontramos ya con un disco germinativo trilaminar (gástrula), se ha generado el mesodermo.

 

Durante la cuarta semana  se delimita el embrión, aparecen las yemas de las extremidades, se esbozan numerosos órganos y aparece la circulación fetoplacentaria.

 

Durante el segundo mes aparecen numerosos órganos, se produce el modelado externo del cuerpo, aumenta el volumen de la cabeza, aparecen ojos, orejas y nariz y también las extremidades.

 

Del tercer al sexto mes, todos los esbozos de los órganos se colocan en su sitio, experimentando un proceso de crecimiento, diferenciación y maduración.

 

Al final del sexto mes el feto ya es viable.

 

 

EL DISCO GERMINATIVO TRILAMINAR .

 

Durante la tercera semana del desarrollo embrionario en la superficie del ectodermo se forma un surco longitudinal, la línea primitiva. El extremo cefálico de esta línea esta algo recrecido respecto al resto y se le llama nudo de hensen. Las células de la capa ectodérmica comienzan a migrar hacia la línea primitiva y al llegar a ella se invaginan dentro del surco, emigrando en su interior y lateralmente entre el ectodermo y el endodermo, rellenando esta cavidad y dando forma a la capa germinativa mesodérmica.

 

 Estas células que se invaginan en la línea primitiva  emigran en dirección cefálica, hacia el nudo de hensen, y de allí llegan a la lámina procordal, zona en donde endodermo y ectodermo están firmemente unidos. Las células que emigran desde la línea primitiva a la lámina procordal forman una prolongación a manera de tubo, llamada prolongación cefálica o notocordal y considerada una prolongación hacia delante de la línea primitiva. Para 17º día el desarrollo  la capa mesodérmica y la prolongación cefálica o notocordal separan por completo el ectodermo del endodermo, con excepción de la lamina procordal  en la región cefálica y de la lamina cloacal en la región caudal de la línea primitiva. Esta prolongación cefálica posteriormente dará a luz a la notocorda definitiva. Es alrededor de la notocorda que se estructurará el futuro organismo. En nosotros los restos de esta notocorda son los cuerpos vertebrales orientados en dirección ventral.

 

Entre la cuarta y la octava semana de desarrollo embrionario empiezan a tomar entidad las diferentes hojas germinativas  y a aparecer todos los tejidos que darán forma al cuerpo.

 

Simultáneamente con la formación de la notocorda el disco ectodérmico, estimulado por ella,  origina  el sistema nervioso central y otros derivados tisulares.  En el ectodermo, estimulado por la notocorda mesodérmica,   se desarrolla una hendidura longitudinal, el surco neural. Los bordes de estos surco se pliegan y fusionan formando el tubo neural. A partir del cual se desarrollará el SNC.  A ambos lados del tubo neural el mesodermo se engrosará formando el mesodermo paraxil (paralelo al eje, al tubo neural). De esta sección del mesodermo, al final de la tercera semana se diferencian bloques segmentados de células: las somitas. El primer par de somitas aparece en la región cefálica del embrión, y desde aquí se forman nuevas somitas en dirección cráneocaudal, aproximadamente tres al día, llegando al final de la quinta semana a haber de 42 a 44 pares: 4 occipitales, 8 cervicales, 12 dorsales o torácicas, 5 lumbares, 5 sacras y de 5 a 7 coccígeas.

 

EL PROCESO DE SEGMENTACIÓN O METAMERIZACIÓN .

 

 A partir de la diferenciación del somita surge el proceso de metamerización o segmentación:

 

·         A comienzos de la 4ª semana las células epiteloides que forman la pared ventral y media de la somita tienen una proliferación intensa, pierden su forman epitelial, tornándose polimorfas y emigrando hacia la notocorda. Estas células que reciben en conjunto el nombre de ESCLEROTOMA, forman un tejido laxo conocido como mesenquima o tejido conectivo joven que tiene la capacidad de transformarse en fibroblastos  del tejido conectivo, condroblastos del tejido cartilaginoso u osteoblastos del tejido óseo. Posteriormente formaran la columna vertebral.

·         La pared dorsal restante de la somita, conocido como dermatoma o dermatomera formara el  MIOTOMA que generará la musculatura del segmento correspondiente.

·         Después de formar el miotoma las células del dermatoma  se extienden debajo de ectodermo suprayacente formando el DERMATOMA propiamente dicho que dará lugar a la dermis y al tejido celular subcutáneo.

 

De otros sectores del mesodermo , la hoja somática o visceral o mesodermo esplácnico y del mesodermo intermedio, surgirán otras formaciones orgánicas o tisulares que formarían el ENTEROTOMA o segmento orgánico-visceral del mesodermo.

 

LOS DERIVADOS DE LAS HOJAS EMBRIONARIAS.

 

Cada hoja embrionaria dará lugar a una serie de tejidos y órganos:

 

1.    ECTODERMO O ECTOBLASTO

 

·         Sistema nervioso central.

·         Sistema nervioso periférico.

·         Epitelio sensorial para oído, nariz y ojos.

·         Epidermis, que incluye pelos y uñas.

·         Glándula mamaria, hipófisis y glándulas subcutáneas.

·         Esmalte dental.

 

Para Keleman esta capa externa representa la comunicación, la frontera y el yo social, relacionándose con la cabeza y el jiao superior de los orientales. Keleman relaciona con esta lámina la constitución psicosomática ectomorfa enunciada por Sheldon, similar al tipo leptosómico de Kretschler: frágil, longilíneo y cerebrotónico (introvertido, cerebral, controlado, inhibido socialmente, desordenado, hipersensible, etc.). Suele tener cierto grado de cifosis, como si le pesara la cabeza.

 

2.    MESODERMO O MESOBLASTO

 

·         Tejido conectivo, cartílago y hueso.

·         Músculos estriados y lisos.

·         Corazón, vasos y sangre y células linfáticas.

·         Riñones, gónadas y sus conductos.

·         Membranas serosas que revisten las cavidades pericárdicas, pleural y peritoneal.

·         Bazo

·         Corteza de la glándula suprarrenal.

·         Alvéolos pulmonares.

 

Para Keleman esta capa intermedia, mediadora entre profundidad y superficie tiene que ver con la locomoción, el ser volitivo que modula entre interno y externo, y se relaciona con el tórax y el jiao medio de los orientales. Se relaciona con la constitución mesomorfa del Sheldon y la atlética de Kretschmer: contextura fuerte, notorio aparato músculo-esquelético y somatotonía (firme, aventurero, enérgico, atlético, ambicioso, agresivo, valiente, inestable, deseoso de poder, etc.). En esta constitución destaca la franja torácica.

 

 

 

3.    ENDODERMO O ENDOBLASTO

 

·         Es la lamina  responsable de la formación del  tubo digestivo y del aparato traqueobronquial.

·         Revestimiento epitelial en los aparatos digestivos y respiratorio.

·         Parenquima de amígdalas, tiroides, paratiroides, timo, hígado y páncreas.

·         Revestimiento epitelial de vejiga y uretra.

·         Revestimiento epitelial de la caja del tímpano y la trompa de eustaquio.

 

Para Keleman esta  capa interna orgánico-visceral tiene que ver con la nutrición, lo interno, lo profundo, el pasado y lo presente, lo secreto. Transporta materias de un lugar a otro, llegando a largas distancias y atravesando las capas desde la superficie a la profundidad. Se relaciona con el abdomen y el jiao inferior de los orientales. Se relaciona con la constitución endomorfa de Sheldon y el tipo pícnico de Kreschmer: predominio visceral con el abdomen más abultado que el tórax y viscerotonía (propenso a la comodidad, lento, glotón, sociable, amable, tolerante, dormilón, extrovertido, blando, hogareño, etc.)

 

 

·       EPILOGO

 

El modelo trilaminar de nuestra naturaleza material sigue las pautas de las leyes universales y, de algún modo, es análogo a la trinidad de fuerzas creativas que forjan, día a día, el impulso de la  Creación: la fuerza afirmativa, la fuerza negativa y la fuerza conciliadora (Padre, Madre e Hijo;  positivo,  negativo y  neutro; Rajas, Tamas y Satvas; expansión, contracción y pausa; Cielo,  Tierra y Humanidad, etc). De la misma forma los tres tipos constitucionales psicosomáticos, que rescata Keleman de Sheldon, se relacionan analógicamente con estas tres fuerzas motrices que tantas tradiciones espirituales y religiosas citan de una u otra manera, encarnándose a veces en sus propias divinidades.

 

Es así como se relaciona el microcosmos con el macrocosmos haciéndose realidad la máxima hermética  de cómo arriba es abajo.

 

 

 

Grupo de Estudios Naiad

 

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