
Boletín de la Escuela Naiad Nº 1 VERANO 2006 ©
Convictos
de nuestras convicciones, a salvo tras nuestras creencias, la Verdad nos pasa desapercibida,
aunque su aroma continua perfumando la soledad de nuestra celda y da brillo a
nuestra existencia….
Náufrago en Oceanía

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SUMARIO
·
EDITORIAL:
El Buda que ha en mi, el Buda que hay en ti, pag.2
·
FILOSOFÍA
CRANEOSACRAL: La inhibición de la acción en la génesis de la enfermedad (parte
II), pag. 3
·
CLÁSICOS
CRANEALES: Las enseñanzas de la Dra. Viola Frymann, pag. 10
·
¿SABIAS…?, pag. 11
·
PERLAS
DE SABIDURIA ORIENTAL, pag. 11
·
BIBLIOGRAFIA.
pag. 11
·
POSTDATA,
pag. 12
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EDITORIAL
consideración interna y consideración externa
Si ves al Buda,
mátalo
¿Cuántas veces habré repetido esta desconcertante
frase con ánimo de prevenir sobre falsos
maestros y profetas que andan sueltos, ahí fuera, a la pesca de
alumnos-clientes que les gratifiquen emocional y/o económicamente? ¿Y cuántas
veces, al mantener esta opinión, estaba metiendo la pata hasta el fondo y
equivocándome al interpretar, de este modo crítico y externo, la sabiduría implícita en el conocido, y nunca suficientemente
entendido, dicho Zen que encabeza este escrito?.
Un
buen día, no muy lejano, meditando sobre la Vida, entendí que quien diseñó esa diminuta
frase, de poca amplitud pero de hondo calado, no se refería a nada que hubiera
ahí fuera, a ningún peligro o veleidad del exterior, sino que estaba metiendo
el dedo en la llaga de nuestro propio ego, de ese ego pequeñito que tantas
veces nos conduce por caminos trillados y equivocados, y que tantos deseos
tiene de notoriedad, medallas y reconocimientos. Se estaba refiriendo a la
creencia, que alguno de nosotros pudiésemos albergar, de haber alcanzado algún
lugar, de haber llegado a alguna meta, de haber adquirido cierto poder,
prestigio o dominio de no se sabe bien que, pues estamos hablando de concepto
subjetivos, diseñados con pinceladas
mentales, emocionales e instintivas, a las que globalmente nos gustaría
bautizar como intuiciones o inspiraciones espirituales, pero, que en la mayoría
de los ocasiones, solo son ínfulas de nuestra personalidad o ego pequeño que
quiere afianzarse, contranatura, sobre nuestras
espaldas como un parásito dependiente de una energía que no le pertenece.
Por ello, el sabio nos advierte que cuando,
en nuestro interior, veamos a ese Buda, sonriente y complaciente en su
elevación sobre el resto de los mortales, le cortemos la cabeza y prosigamos
una vía de Compasión en la que todos los
seres seamos contemplados iguales, pues todos somos uno; aunque en nuestro
camino de corazón, de conciencia , unos sólo sean conscientes de su ego, otros de su comunidad, nación o
tribu y otros estén más próximos a esa Conciencia Universal que les exige más compasión, más tolerancia y más
comprensión de las diferentes posibilidades que se manifiestan en el planeta.
Esto me hace recordar el concepto de consideración que, como nos dice San Isidoro de Sevilla en sus Etimologías, hace referencia a consultar con las estrellas ( con sideral) a contrastar nuestros actos con nuestro destino celeste, con aquello que hemos venido a hacer aquí, con nuestra función en este escenario universal. La consideración, como enseñan las autenticas escuelas de conocimiento, siempre ha de ser interna, es decir basada en la autocrítica y en la autoobservación: el conocimiento de uno mismo. La consideración externa, es decir sobre el exterior y los demás, haciéndolos culpables o responsables de nuestras gracias y desgracias, no sólo es una pérdida de tiempo sino que redunda en la ignorancia y en el alejamiento de la única solución a todos nuestros problemas: adquirir más conciencia de quienes somos y que hemos venido a hacer aquí y actuar en consecuencia , con nuestro pensamiento, nuestro sentimiento y nuestro hacer en consonancia con la melodía del Universo.

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FILOSOFÍA CRANEOSACRAL
·
LA INHIBICIÓN DE LA ACCIÓN EN LA
GÉNESIS DE LA ENFERMEDAD (PARTE II)
Para saciar los apetitos o necesidades los seres vivos nos procuramos un territorio externo en el que se encuentran los objetos que nos saciaran (alimentos, congéneres del sexo opuesto, etc..) pero a su vez hay otros individuos que compiten por saciar también sus necesidades. Esta lucha por el territorio es la responsable de:
·
La competencia, tan
valorada en nuestros días,
· La aparición del sentido de propiedad, que garantiza el usufructo permanente de un objeto, animado o inanimado,
· Las jerarquías (la autoridad) y las clases, que rentabilizan la explotación del territorio garantizando la supervivencia de la especie sin que se de una lucha permanente intraespecífica y manteniendo un entorno de seguridad en relación al resto de especies. A pesar de las desigualdades en la distribución del territorio y sus recursos, que marca el surgimiento de las clases o castas, incluso a los individuos más desafortunados en el reparto, por sentido de seguridad, les interesa mantenerse dentro de la esfera de control del grupo y sus crueles jerarcas.
Por lo general, en el medio natural, la predación nunca es intraespecífica sino que se da sobre otras especies. Esta estrategia ha variado en la especie humana, en la que las guerras seculares, paradójicamente, han servido de comunicación y mestizaje entre los diferentes pueblos del planeta.
En este medio natural con territorios limitados, numerosos individuos de una misma especie luchan entre ellos y cohabitan con un sin fin de predadores que para saciar su apetito precisan, sin ninguna animosidad, comérselos. Tanta competencia lleva a los seres vivos a estrategias de luchar o huir para sobrevivir. Otra opción ante lo inevitable es la rendición o sumisión (hacerse el muerto) que como estrategia puede llevar al abandono de la presa por parte del predador y posteriormente, en un mejor contexto, a la huida y la supervivencia de la víctima. Esta opción, biológicamente viable, cuando es exitosa, la presa, una vez a salvo, puede liberar el estrés acumulado en el shock, por ejemplo, haciendo vibrar su cuerpo, y recuperar, de este modo, su tono vital. En el humano esta operación es mas compleja, pues después de un hecho traumático de esta índole, si no recibimos ayuda o aprendemos por nosotros mismos a liberar esa energía traumática retenida, podemos mantenernos colapsados de por vida. Son los inconvenientes de la civilización .
Los problemas surgen cuando vivimos en constante colapso, cuando no hay esperanza de saciar nuestra necesidad, y nuestra necesidad aprieta cada vez más y algo del exterior, ajeno a nosotros, nos impide saciarla. Ya no hay esperanza de resolver el conflicto y vivimos en constante displacer y punición. Vivimos con angustia y con el peso aplastante del sometimiento impuesto.
Tanto en este caso como cuando la situación de colapso e inhibición de la acción es temporal, entran en funcionamiento determinadas vías neuroendocrinas que nos hacer bajar el ritmo y entrar en estado de parasimpaticotonía, al contrario que en situación de lucha o huida en el que nuestro sistema nervioso responde a la alerta y la alarma con una respuesta simpaticotónica de acción.
El precursor de los estudios sobre el estrés , entendiendo el estrés como tensión en respuesta no específica del cuerpo frente a cualquier demanda, fue el húngaro Hans Selye (1907-1982). Selye tras largos años de estudio y experimentación con animales en laboratorio concibió en 1936 el Síndrome de Adaptación General o síndrome del estrés que explicaba numerosas patologías inespecíficas. Según esta teoría el cuerpo confronta un agente nocivo en un proceso que se subdivide en tres etapas:
1. Señal de alarma y preparación de la lucha o huida.
2. Resistencia ante el agente nocivo.
3. Agotamiento. Tras una resistencia prolongada el cuerpo se agota y enferma.
El circuito neuroendocrino
responsable de este síndrome era el eje hipotálamo-hipófisis- suprarrenal que
finalmente acaba con el vertido de cortisol al
organismo.
Estos
estudios fueron retomados y profundizados por Henri Laborit
(1914-1995) que en 1980 comunicó al gran publico sus teorías en la película de
Alan Resnais "Mi Tío de América", premiada
con la Palma de Oro en el festival de Cannes.
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En la actualidad el controvertido doctor alemán Ryke Geerd Hamer,
perseguido por la
justicia de media Europa y condenado en Francia el 2004 a tres años de
cárcel por fraude y ejercicio ilegal de
la medicina y rebajado por los medios de comunicación a la categoría de
charlatán, también explica la enfermedad (con especial hincapié en el cáncer)
como resultado de un conflicto biológico en el que se ven involucrados psique,
cerebro y organismo como un todo. Este planteamiento, que el Dr. Hamer y sus seguidores denominan la Nueva Medicina,
afirma que una vez superado el conflicto se resuelve la enfermedad y que la
intervención médica debe ser mínima, debiéndose dejar a la naturaleza que actúe
completando el proceso y restaurando, finalmente, el equilibrio y la salud.
Este arriesgado abordaje terapéutico y la muerte de algunos paciente (siempre
se magnifican los fracasos y quedan en
el olvido los éxitos), le ha costado al Dr. Hamer su
inhabilitación y persecución policial, alentada por la ortodoxia médica y otros
poderes fácticos interesados.
Por
otra parte, retrotrayéndonos a las mas remota antigüedad, ya la medicina
oriental relacionaba el psiquismo con los órganos o viceversa, y trataba los
males del espíritu a través de manipulaciones, punciones, cauterizaciones y
substancias naturales, pretendiendo con ello tonificar o dispersar determinados
vectores energéticos ubicados en el cuerpo y alcanzar la armonía del yin y el yang en el seno del Tao
vital.
El sistema de inhibición de la acción (SIA) según los estudios
de Henri Laborit.
En el medio natural, inmersos en una intensa competencia intraespecífica e interespecífica territorial, es prioritario para cualquier individuo saciar sus necesidades vitales, entrando en una dialéctica de recompensa y punición de la que no se salva presa ni predador. Para funcionar en esta coyuntura nuestro organismo dispone de una sistema de activación de la acción (SAA), relacionado con el sistema de alerta (lucha o huida) y la búsqueda de recompensa, y un sistema de inhibición de la acción (SIA), preparado para calmar los mecanismos de la acción cuando se obtiene la recompensa y, en algunos casos, como defensa para evitar la destrucción definitiva del individuo en cuestión por parte de una presa o de cualquier otro competidor.
El conjunto del equilibrio endocrino es regulado por el sistema nervioso central (SNC), que a su vez depende de la relaciones del individuo con su entorno, natural y social. El mediador entre el SNC y el sistema endocrino es el hipotálamo.

La ACTH se puede liberar en dos situaciones:
1. Cuando el sistema periventricular activa la acción para luchar o huir. La ACTH, aún antes del vertido de glucocorticoides, aumenta el funcionamiento motor facilitando esta estrategia. Por tanto la ACTH forma parte del SAA y del sistema de recompensa.
2. Cuando el SIA entra en juego. Cuando la lucha o la huida son ineficaces pone en marcha ,este sistema, el vertido de glucocorticoides.
Sólo es posible salir del circulo vicioso del SIA, que se retroalimenta constantemente con las oleadas sucesivas de glucorticoides , mediante una acción gratificante que permite restablecer el equilibrio interno y evitar el castigo. En ocasiones es mejor no reaccionar, someterse, que ser destruido por un agresor. La dificultad radica en que si este sistema de evitación no resulta inmediatamente eficaz y sus estimulo se prolongan, los ajustes biológicos que resultan de su funcionamiento constituirán el origen de toda patología. Los glucocorticoides destruyen el timo (fabrica de linfocitos T, claves en la defensa del organismo) favoreciendo la deficiencia del sistema inmunitario y la fragilidad del organismo: proliferación de células neoplásicas que evolucionan a cáncer, enfermedades infecciosas, enfermedades autoinmunes, destrucción de proteínas, dificultad para alcanzar el sueño reparador, fatiga, hipertensión arterial, estados depresivos, edematización, afecciones cardiovasculares, úlceras de estómago y otras afecciones psicosomáticas.
En experimentación con animales en laboratorio se ha observado que la agresividad mitiga el efecto negativo de la inhibición de la acción. Este efecto liberador de la agresividad nos puede permitir entender un poco mejor la proliferación de la violencia en nuestra sociedad humana planetaria que, en el tercer mundo mantiene interesadamente la pobreza y el subdesarrollo, y en occidente apoya un modo de vida alienante y represor de las pulsiones mas elementales.
En
la línea de la agresividad, el deporte y la sexualidad producen un efecto
similar cuando la inhibición de la acción es mantenida en el tiempo. Por otra
parte también se ha observado que la creatividad ayuda a reducir estos efectos
nocivos, aunque se puede entrar en un estado de disociación, de vivir en un
mundo irreal, estado muy cercano a la psicosis. De hecho,
estadísticamente, se ha comprobado que los psicóticos tienen menos incidencia de cánceres y patologías relacionadas con la inhibición de la acción.
Estos mecanismos naturales y su bioquímica llevó a pensar a finales de los 70 que la farmacopea era una panacea para la solución de las enfermedades psiquiátricas. Este enfoque mecanicista desconoce que el componente neuroendocrino solo es un nivel dentro de nuestra constitución , en la que se imbrica lo físico, lo psíquico (pensamiento y emoción) y lo espiritual. El prozac y, en general, las drogas no son la solución definitiva al problema, sólo un parche temporal que nos aleja del conocimiento de nosotros mismos y de nuestro propio crecimiento personal.
La insatisfacción, al parecer, es la fuente de todos nuestros males y tiene su válvula de escape en la violencia, el sexo, el ejercicio físico, la creatividad, etc.. Sólo buceando en nuestras profundidades podemos llegar al núcleo de nuestra insatisfacción que , en occidente, tiene que ver prioritariamente con nuestros conflictos y contradicciones en el eje integral de pensar- sentir-hacer. Este conflicto de la conciencia es general y endémico en nuestra especie y representa un obstáculo a superar en nuestra ulterior evolución, pero en el tercer mundo, por las características propias de estas sociedades humanas, ante todo prima cubrir las necesidades básicas y controlar los recursos naturales y económicos.
Desde esta perspectiva biológica, en la que la conducta animal y la humana son equiparables, salvando la distancias de las complejidades culturales propias de la especie humana y de nuestras particulares adaptaciones al medio: pensamiento reflexivo, lenguaje e imaginación, nos podemos plantear, en un contexto evolutivo, donde están los límites entre una animal humano y un auténtico Ser Humano. Sólo como propuesta y aproximación al tema nos atrevemos a esbozar algunas pinceladas de lo que, opinamos, definiría a un Ser Humano que sepa manejar sus pulsiones e instintos, sin reprimirlos ni ocultarlos en el sótano del subconsciente, pero sí integrándolos en un nivel de conciencia más desarrollado y globalizador:
· Independencia y autonomía personal, solidaridad, tolerancia, compasión universal, conciencia mundicéntrica ( visión global y actuación local), trabajo en equipo ( cooperación no competición), respeto a la diferencia y a las minoría ( la diversidad nos enriquece), conciencia ecológica, búsqueda del conocimiento como un fin en si mismo de naturaleza no económica, bienestar fundamentado en Ser no en tener (consumismo), crecimiento interior, no violencia y Paz (interior y exterior), salud y educación integrada en cuerpo, mente y espíritu, etc…
Sólo cuando una mayoría cualitativa de nuestra especie sea capaz de construir una cultura y una sociedad basadas en esos parámetros se harán realidad los versos de Labordeta:
...habrá un día en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga Libertad…
BIBLIOGRAFÍA:
·
Introducción a un a biología del comportamiento, Henri Laborit, Editorial Península, Barcelona 1975.
·
La paloma asesinada, Henri Laborit,
Editorial Laia, Barcelona 1983.
·
El cerebro emocional, Joseph Ledoux,
Editorial Planeta
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CLÁSICOS CRANEOSACRALES
ENSEÑANZAS DE LA DRA. VIOLA FRYMANN (DISCIPULA DE W SUTHERLAND) EN RELACIÓN
A LA PALPACIÓN Y AL TACTO (1963):
Una cosa es comprender intelectualmente que están
actuando las funciones fisiológicas y lo que puede suceder si se desorganizan.
Otra cosa, no obstante, es ser capaz de colocar las manos sobre un paciente y
analizar la naturaleza y el grado de desorganización, y saber que hacer para recuperar la fisiología normal,
rítmica y sin estorbos. Esta es la tarea que tenemos ante nosotros; conocer lo
que ha sucedido y lo que esta sucediendo en los tejidos situados bajo nuestras
manos, y conocer después lo que se puede hacer al respecto y ser capaz de
llevarlo a cabo.
……..
La mano humana está equipada con instrumentos para
percibir los cambios en la temperatura, la textura y la humedad e la
superficie, y para penetrar y detectar sucesivamente texturas titulares más
profundas, la turgencia, la elasticidad y la irritabilidad. Además, la mano
esta diseñada para identificar movimientos insignificantes que sólo se pueden
detectar mediante dispositivos electrónicos sensibles. Esto amplia el arte de
la palpación más allá de las diversas modalidades táctiles hacia el capo de la propiocepción, de los cambios de posición y de tensión
dentro de nuestro propio sistema muscular.
………
La mano recibe información de la temperatura de la
superficie aun cuando se sitúe a 0,5 cm. sobre la piel. Una zona de lesión
aguda estará inusualmente caliente, una zona de lesión crónica de larga
evolución puede estar extraordinariamente fría comparada con la piel de otras
zonas.
Algunos ejercicios de palpación
descritos por la Dra. V. Frymann en su obra Palpation –its stdy in the workshop-:
1.
Coloque una moneda debajo de una
guía telefónica y trate de encontrarla palpando cuidadosamente sobre la
cubierta superior de la guía.
2.
Coloque un cabello humano debajo
de una página de una guía telefónica y pálpelo a través de la página con los
ojos cerrados.
3.
Sentado ante una mesa con los
ojos cerrados trate de distinguir las diferentas entre diferentes objetos
materiales, describiendo las percepciones que recibe.
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¿SABIAS ….?
¿ Que nuestro planeta, la Tierra, gira alrededor de sol, en su
movimiento de traslación, a 30 Km. por segundo (1.770 Km./h), y que gira en su
movimiento de rotación, alrededor de si mismo, a una velocidad que varía desde
los 1.700 Km./h en el Ecuador, a 850 Km./h
a 60 º de latitud y a 0 Km/h en los polos. Que
a su vez, nuestro sistema solar, gira alrededor de otro lejano objeto estelar,
y este a su vez de otro, etc, así hasta llegar al
centro de Universo, origen de supuesto big bang ? .
¿Y que este Universo externo también se despliega en nuestra
estructura atómica, que como calculó N. Bhor el
electrón gira alrededor del núcleo dando 7.000 billones de revoluciones por
segundo. Que toda esa sopa quántica de partículas elementales, que constituye la intimidad del universo
manifestado se teoriza que no tienen masa, solo son movimiento, vibración, y
entre ellas espacio vació ?.

Entonces ¿de que estamos hechos?,
¿Cuál es nuestra naturaleza?: ¿vacio y movimiento?,
¿vibración?
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PERLAS DE SABIDURIA ORIENTAL:
Aunque las perlas del collar
sean innumerables, el hilo que las engarza es uno y el mismo
A menudo ansiamos hallar
fuera de nosotros lo que sólo en nosotros mismo puede ser hallado

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BIBLIOGRAFÍA:
Tenemos
a disposición de quien lo solicite copias de la película de Alan Resnais “Mi Tio de America” en la que aparece Henri Laborit
explicando sus teorías en relación al comportamiento humano y relacionándolas
con la trama de la película.
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POSTDATA
Para
contactar con nosotr@s:
Web: www.craneosacral.org
Email: gruponaiad@yahoo.es
C/ Santa Leonor, 6, 4º A
03005 ALICANTE
(966084327
– 661207745
Un
saludo y hasta pronto. ¡Que la Marea os acompañe!.

