Visión táctil e interocepción ocular. El arte de ver con las manos y sentir con los ojos
Objetivo: profundizar en la anatomía viva y las fascias perioculares, desarrollar la percepción táctil e interoceptiva, y conectar la visión con la regulación del sistema nervioso autónomo.
Bloque 1 · La visión táctil y la inteligencia de las fascias
Contenidos:
La visión táctil: ver con las manos, sentir con los ojos (Sills, 2014).
Fascias perioculares y comunicación sensorial (Guimberteau, 2015): la mirada como extensión del tejido conjuntivo.
Liberación de huesos frontal, etmoides, nasales y cigomáticos.
Relación entre las fascias craneales y la orientación del sistema visual.
Prácticas:
Palpación y escucha del tejido fascial alrededor de la cuenca ocular.
Liberación manual de las estructuras óseas y membranosas del arco orbitario.
Reconocimiento del movimiento fascial asociado al parpadeo y al enfoque.
Exploración de la percepción táctil como forma de visión interna.
Bloque 2 · Corazón, embriología y biodinámica craneosacral cardiovascular
Contenidos:
Biodinámica craneosacral cardiovascular (Shea & Rodeiro): el impulso rítmico del corazón como guía para la regulación ocular.
Embriología ocular y cardiovascular: correlaciones entre el desarrollo del tubo neural, la circulación embrionaria y la coherencia del campo visual.
La conexión entre corazón, ojos y sistema nervioso autónomo como ejes de coherencia perceptiva.
Prácticas:
Escucha de la marea media en las estructuras oculares.
Descompresión del esfenoides y coordinación con el occipital.
Sincronización del impulso cardíaco con el movimiento craneal.
Ejercicios de respiración biodinámica orientados a la autorregulación visual.
Bloque 3 · Interocepción ocular y presencia orientada al campo
Contenidos:
Interocepción ocular: ejercicios de atención dirigida para mejorar la autorregulación del sistema nervioso.
La presencia orientada al campo (Jealous, 2001): sostener procesos sin esfuerzo, cultivando la mirada terapéutica.
Integración sensorial y emocional de la visión: ver desde la quietud y el contacto.
Prácticas:
Liberación de nudos tensionales en los músculos extrínsecos del ojo.
Técnicas fasciales y articulares para restablecer el movimiento ocular fluido.
Ejercicios de autoobservación interoceptiva, uniendo respiración, mirada y pulso.
Práctica guiada de presencia terapéutica, manteniendo atención suave y global.
Aplicaciones clínicas: regulación ocular en niños con hipersensibilidad visual, adultos con ansiedad o estrés, y bebés con alteraciones en la coordinación ocular.
«Cuando descansamos en la quietud, encontramos la inteligencia que se mueve a través de toda la vida.»
Cherionna Sills