EL CAMBIO ES POSIBLE

 

 

 

La salud es el estado natural del ser humano, pues gozamos de un sistema orgánico y energético capaz de mantenerse en equilibrio e impedir la agresión de agentes patógenos y energías perversas del medio externo. Cualquier desequilibrio que suponga una enfermedad se debe a la debilidad de nuestro sistema defensivo, causada por razones dietéticas, higiénicas, hereditarias, medio-ambientales, emocionales, accidentales y kármicas.

 

Sobre este panorama de posibles trabaja la Terapia Cráneo-Sacral, con la intención de que el paciente desarrolle con sus propios recursos la estrategia necesaria para restaurar el equilibrio perdido.

 

Es muy habitual escuchar que vivimos y morimos como  nacemos y que estamos condenados a ser lo que somos, sin remedio ni posible superación de los conflictos existenciales. A veces, ante los constantes tropiezos con nosotros mismos, parece que sea cierta la imposibilidad de cambio y que simplemente debamos resignarnos.

 

Frente a este particular “non sense”, finalmente, solo nos queda buscar en nuestra brújula interna el norte magnético que nos  guíe, nuestra propia estrella polar, nuestro salvavidas. Desde ahí, tal vez, lleguemos a la comprensión de que estamos aquí para realizar una función, que somos seres de pura energía que se manifiestan en la materia para completar su formación y desarrollar sus posibilidades. O simplemente que estamos AQUÍ y AHORA y que algo debemos HACER, pues no nos basta con flotar a la deriva.

 

Podemos empezar por ser testigos de nuestra propia situación, observar y aceptar lo que somos o en lo que nos hemos convertido, para a partir de ahí comenzar el apasionante viaje del autoconocimiento.

 

En la propia naturaleza las especies mutan y desenvuelven sus capacidades latentes cuando las circunstancias lo exigen, adaptándose a los cambios e incluso aparecen nuevas especies porque la posibilidad de movimiento, cambio, transformación, mutación y transmutación es inherente al universo entero y a la vida misma. Por tanto el cambio es posible y deseable.

 

Nacemos y ya traemos con nosotros un misterioso bagaje que nos hace diferentes a cualquier otro. Ya desde el vientre materno el medio externo nos condiciona y limita, iniciándose un proceso de modelado sobre nuestro Ser que deviene en la construcción de nuestro carácter o personalidad

 

Esta máscara o disfraz que se ajusta a nuestro cuerpo como un guante llegándose a confundir con ese YO MISMO que tanto nos cuesta encontrar, como medida de seguridad, genera a su alrededor  una red “protectora” de malla muy fina y selectiva que nos filtra la VIDA impidiéndonos experimentarla directamente con todos sus matices y aromas. Esta red psicológica, condicionada por nuestra educación y nuestras primeras experiencias, es como un robot rudimentario con un abanico de respuestas reducido ante los estímulos externos, a los que prejuzga siempre con los mismos valores arcaicos basados en experiencias propias y heredadas de fracaso y dolor. Este patrón de conducta  configura sentimientos y emociones estancados  que se nutren del miedo, la inseguridad y la falta de amor y de aceptación hacia uno mismo.

 

Este proceso de estímulo-respuesta predeterminado y rígido es el que nos impide el cambio posible y vivir plenamente y con satisfacción la existencia, quitando sabor y autenticidad a la experiencia. No nos abrimos a la VIDA por el miedo a volar ni estamos satisfechos con la situación que vivimos, que se repite reiteradamente, generando cada vez más frustración e infelicidad. Ni se come ni se deja comer.

 

En este marco de relación perceptiva con el medio desarrollamos diferentes estrategias, dependiendo de nuestro perfil psicológico, que nos evitan el dolor que supone crecer y ser libres, aceptando quienes somos y que es lo que tenemos que hacer para acceder a una autentica realización de nuestro Ser:

 

·        El aislamiento en pasivo (víctima) o en activo (verdugo) como huída, escondiéndonos tras un camuflaje para pasar desapercibidos o levantar gruesas y altas murallas de protección. Típicas actitudes de esta estrategia son la congelación, el mimetismo camaleónico y la agresividad defensiva. La finalidad siempre es evitar el sufrimiento.

·        La anulación de nuestra personalidad al delegar en el otro todas nuestras perspectivas de felicidad. Típico de muchas parejas que buscan su príncipe o princesa azul.

·         La hiperactividad estresante propia de nuestra sociedad moderna. No parar nunca para no darnos cuenta de nuestra miseria y soledad.

 

Todas estas estrategias, susceptibles de matizar y subdividir hasta el infinito, nos impiden crecer y ser felices a costa de ahorrarnos el natural sufrimiento.

 

La experiencia tienen dos platillos, como una balanza, en uno esta el placer y en el otro el dolor. La vida es saber caminar de un platillo a otro, de un extremo a otro, vivenciando y experimentando todas las etapas del camino, en un equilibrio inestable pero satisfactorio y sugerente. La vida es movimiento y el único equilibrio inmóvil y fijo es la quietud total, más propia de la muerte y de estados de la existencia todavía inalcanzables para nosotros.

 

Explorar el mundo es como el viaje a Itaca de un Ulises desorientado en un mar desconocido; es fascinante pero tiene sus inconvenientes: los golpes, las tormentas, los monstruo, el peligro, el frío, el cansancio, etc., pero al final de todo este proceso esta el premio de un NUEVO MUNDO repleto de muchos otros viajes y aventuras.

 

Para salir del circuito cerrado de nuestra personalidad existe todo un camino que merece la pena andar:

 

·          Estar abierto a lo impredecible: todo es posible.

·          Soltar las cargas del pasado para encarar la vida ligeros de equipaje.

·          Ver todas las perspectivas de la realidad, disfrutando de los detalles.

·          No solo pensar y sentir diferentemente sino actuar de forma renovada.

 

          Parafraseando a Krisnamurti: “quien se rodea de un muro de creencias, no deja llegar hasta él la Verdad “.

          Maurice Nicoll en sus “Comentarios Psicológicos” ya plantea la importancia de lo que el llama la “CONSIDERACIÓN INTERNA” basada en la “OBSERVACIÓN DE SI MISMO” respecto a la rutinaria “CONSIDERACION EXTERNA” basada en la IMPORTANCIA PERSONAL y en culpabilizar al resto del mundo de todo lo que nos sucede, de todas nuestras desgracias.

 

Podemos replantearnos, cada vez que sea necesario, esa falsa seguridad que pretendemos expresar alzando la voz o dando ese tono de sapiencia en  nuestras opiniones. Con paciencia y astucia podemos INTENTAR, al estilo de Carlos Castaneda, salir de la jaula, permitirnos la satisfacción de guardar nuestra red o ampliar su estrecha malla para dejar paso a las nuevas experiencias, a los nuevos estímulos, al aire fresco del exterior, a la VIDA.

 

Dar por sentado el resultado de nuestras experiencias antes de que sucedan nos limita y nos condena a revivir siempre las mismas situaciones, invalidando la posibilidad de resolución de los procesos pendientes que tienen como campo de acción nuestro cuerpo, y que generan un lecho morboso del que surgen todo tipo de patologías.

 

Tenemos que darnos la oportunidad de cambiar: el cambio es posible.

 

Una imagen que identifica a un Ser en este camino de regeneración es la de un niño responsable de si mismo. Una persona abierta a la experiencia como un juego o una aventura, en la que todo  es nuevo, que esta libre de preconceptos, y a la vez es capaz de cuidar de si mismo, estableciendo un desatino controlado susceptible de favorecer su realización y plenitud.

 

La Terapia Cráneo-sacral y otras terapias corporales representan una buena alternativa controlada para comenzar a abrir espacios en nuestro interior en los que sea posible resolver emociones  retenidas y patrones de conducta insatisfactorios, permitiendo nuestra apertura a aceptarnos tal como somos y sentimos. A partir de ahí se puede posibilitar el cambio hacia una nueva forma de tomar contacto con la vida  mas gratificante y plena, donde el AMOR sea nuestro principal referente.

 

 

 

VERÓNICA Y PACO

 

 

VOLVER A PAGINA ANTERIOR

VOLVER A PAGINA PRINCIPAL